Negocio caliente
Fabio Velásquez y su esposa María Eugenia llegaron a Costa Rica en 1978.
Agrónomo de profesión, Fabio era gerente de una renombrada compañía en Colombia. Al llegar a Costa Rica trabajó con el sector cafetalero.
Hace dos años, los Velásquez y su hijo José Roberto, iniciaron un próspero negocio: Pipo's Dog. En 26 puestos de venta, ubicados en distintos puntos de la capital, ellos ofrecen "perros calientes" gigantes, con salchichas de 22 centímetros de largo y acompañados de diez ingredientes que el cliente puede combinar a su gusto.
"Antes a la gente le parecía extraño ponerle piña dulce, salsa de pizza o queso rallado a un perro caliente, pero muchos ya se acostumbraron y tienen un estilo propio para combinar los ingredientes", dice María Eugenia.
"Desde un principio yo dije que las salchichas debían ser grandes porque los ticos son bien comelones. En efecto, el producto ha tenido mucha aceptación", añade su esposo.
En centros comerciales, en supermercados y en otros sitios concurridos, ya es común ver los "carritos" de Pipo's Dog.
Escrito por:
Fabiola Martínes O.